República Dominicana, uno de los favoritos para ganar el Clásico, presentaba la mayor cantidad de peloteros en las nóminas del día inaugural de la temporada pasada (95).
Venezuela (66) figuraba segundo, seguido por Canadá (15), Japón (13); Cuba (11); Puerto Rico (11); México (9); Panamá (7); Curazao (4); Australia (4); Nicaragua (3); China Taipei (2); Colombia, Italia y Corea del Sur (uno cada uno).
Si fuera estadounidense le prestaría más atención que nunca al béisbol internacional pues sin lugar a dudas el mismo está invadiendo y dominando como jamás en el pasado el juego local.
- Aurelio Moreno
- Bio | E-mail | Recent columns
- Topics
- Manny Pacquiao
- Miami Hotels
- Miami Marlins
-
See more topics »
-
X
-
Con una escuadra formidable en la que se destacan los poderosos bates de Giancarlo Stanton, Ryan Braun, David Wright, Joe Mauer, Adam Jones y Brandon Phillips, entre otros; y los brazos del nudillista R.A. Dickey, Gio González, Derek Holland, Ryan Vogelsong y del implacable relevista Craig Kimbrel, sólo para mencionar algunos, EEUU no debería tener problemas para avanzar a los cuartos de final como uno de los dos mejores del grupo D (que también integran México, Canadá e Italia).
El panorama, empero, se le complicaría a la tropa de Torre en una segunda ronda en Miami donde tropezaría con el entusiasmo arrebatador, febril e infatigable de los dominicanos, venezolanos o puertorriqueños.
aimoreno@elsentinel.com o 954-356-4087. Síganos también en
www.elsentinel.com; facebook.com/elsentinelfl; y twitter.com/aurelio02
Marlins: defendiendo al indefendible Loria
Lo escribí antes y lo vuelvo a reiterar. El gran error de los Marlins de Miami fue construir el nuevo estadio en la Pequeña Habana.
Se trató un experimento demasiado arriesgado. Una gruesa falla de cálculo demográfico.
El equipo buscaba palpar el apoyo de un sector de la comunidad entusiasta y colorido, pero tradicionalmente apático cuando de asistir al parque se trata (el hispano).
La prueba comenzó a fallar —algo de esperarse considerando que el grueso de la fanaticada de los peces lo representan estadounidenses blancos de Broward y Palm Beach— y fue cuando Jeff Loria apretó el botón del pánico.
Se esperaban mas de 3 millones de aficionados en el primer año del Marlins Park, pero la asistencia fue sólo de 2,219,444, la 18va en las Grandes Ligas y la más pequeña para un estadio en su primera temporada desde 2001.
Y la pobre temporada de los Marlins (69-93, últimos en la división este de la Liga Nacional); y los fatales comentarios del manager Ozzie Guillén en favor de Fidel Castro, tampoco ayudaron.
Pero todo va atado a la sede del coliseo.
En Broward o Palm Beach, el escándalo de Guillén habría sido mucho menor, y los verdaderos aficionados a la pelota habrían asistido a los juegos por su simple amor a la pelota.
Y este año el panorama luce aún peor.
En 2012, no obstante el entusiasmo general en el primer año del flamante recinto y con un equipo supuestamente competitivo, se vendieron apenas 12,000 paquetes de entrada para la temporada completa.