Y un Canó divertido, es un Canó peligroso. Un tolete. Un "tigrazo".
Jugando sin "cuartos", pero animado por los colores de una bandera bachatera y expresiones criollas como "anda er diablo" o "y e' fácil", el Robinson caribeño figuraba como el gran protagonista del Clásico a mediados de semana.
Referente indiscutible del trabuco de Tony Peña, el Canó que conoce la diferencia entre "palito duro y palito latigoso" bateaba al son de .632 (12 en 19) y sumaba dos jonrones, cuatro dobles, siete carreras empujadas, cinco anotadas y 22 bases alcanzadas en cuatro partidos del WBC (siglas en inglés).
- Aurelio Moreno
- Bio | E-mail | Recent columns
- Topics
- Manny Pacquiao
- Miami Hotels
- Miami Marlins
-
See more topics »
-
X
-
Posterior al juego ante Italia, en el que sacudió tres imparables, incluyendo su segundo cuadrangular del torneo y ayudó a su isla a recuperarse de un temprano déficit de 4-0 para ganar 5-4 y conservar su invicto, el camarero que a la cotorra le dice "cuca" y ha comido "jalao'" y "frío-frío de sambruesa", fue abordado al respecto de su explosivo entusiasmo en el certamen.
La preguntaron si se divertía más jugando para Dominicana que en las Grandes Ligas y sonrío.
Finalmente respondió: "Bueno, lo mismo..."
Buen político como atleta, sin embargo, es evidente que este Robinson de mangú y ex jugador de "musa tataramusa", está gozando del béisbol del WBC como pocas veces en la MLB (Grandes Ligas).
Y no es el único dominicano relajado y ocurrente en el certamen mundial.
José Reyes y Hanley Ramírez bailan cerca del plato y el cerrador Fernando Rodney, de gorra torcida y cambio de velocidad intocable, finge lanzar una flecha al cielo tras cada rescate.
Hasta el circunspecto Miguel Tejada se ha unido a las celebraciones colectivas que sólo me confirman la gran pasión de los dominicanos por el juego y el orgullo especial que siente por representar a su tierra.
Y es precisamente esa soberbia y dignidad de la que adolecen los jugadores estadounidenses. Algunas veces más habilidosos y fuertes que los hispanos, pero mucho menos apasionados.
Por eso señalo que prefiero a este Canó de la tierra de "Jack Veneno", Juan Luis Guerra y las Presidentes "vestidas de novia".
Por ser más fogoso y cautivador.
El otro Robinson, el frío y en ocasiones desinteresado del Bronx, viene de una postemporada de 2012 para el olvido con los Yankees.
En la serie divisional ante los Orioles de Baltimore bateó para .096 (2 en 21) y empujó cuatro carreras.
Ante los Tigres de Detroit, durante la serie de campeonato de la Liga Americana, estuvo aún peor: promedio de .056 (1 en 18) y no fue capaz de producir una sola carrera.
Sin lugar a dudas a ese Canó le hacía falta salero, energía, efectividad y un 'chin' de pasión.
aimoreno@elsentinel.com o 954-356-4087. Síganos también en elsentinel.com; y twitter.com/aurelio02
Clásico Mundial: EEUU nunca ganará este torneo (y no por falta de talento)
Estados Unidos pudo haber inventado el concepto del juego de béisbol como hoy se conoce, pero han sido los extranjeros —particularmente los hispanos— los que los han perfeccionado.